AGENCIA PRESS NOTICIAS.- Los peruanos acuden hoy a las urnas para decidir quién será el próximo presidente de la República en una segunda vuelta que se perfila como una de las más reñidas de la historia reciente del país. La contienda enfrenta a la candidata Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y al candidato de izquierda radical Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en un balotaje que las encuestas sitúan en empate técnico.
Las mesas de sufragio abrieron a las 7:00 a.m. y cerrarán a las 5:00 p.m. Los primeros resultados se esperan dentro de las tres horas siguientes al cierre, aunque el conteo oficial podría extenderse por semanas.
Fujimori apuesta por seguridad y orden
Keiko Fujimori llega a esta segunda vuelta respaldada por una campaña centrada en la seguridad ciudadana, principal preocupación de los peruanos según los sondeos. La candidata de Fuerza Popular reivindicó el legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, comparando la lucha de su gobierno contra el terrorismo de Sendero Luminoso con el combate actual contra el crimen organizado.
Esta es la cuarta vez que Fujimori disputa una segunda vuelta presidencial. En 2021 perdió ante Pedro Castillo por apenas 45 mil votos, equivalentes al 0.2% del total. Para esta jornada, su partido informó que desplegó 95 mil personeros en mesas de sufragio a nivel nacional.
Sánchez enfoca su campaña en la desigualdad
Roberto Sánchez, quien busca capitalizar el voto rural y de las regiones más alejadas de Lima, ha construido su propuesta sobre la desigualdad y la brecha socioeconómica entre la capital y el interior del país. Entre sus principales promesas figuran una nueva Constitución, una reforma de las concesiones mineras y mayor inversión en zonas rurales.
Sin embargo, su agenda ha generado incertidumbre en los mercados financieros. La bolsa peruana registró caídas el viernes pasado ante el avance de Sánchez en las encuestas, que lo colocaron al nivel de Fujimori en las mediciones previas al cierre de campaña.
Un contexto político de alta tensión
La jornada se desarrolla en un clima de polarización marcada. La primera vuelta de abril estuvo plagada de irregularidades logísticas que obligaron a extender la votación un día adicional y generaron acusaciones cruzadas de fraude entre ambas campañas.
El resultado de hoy también tendrá que convivir con un Congreso altamente fragmentado, que en los últimos cinco años destituyó a tres presidentes. Quien resulte ganador enfrentará el desafío de gobernar en un escenario parlamentario adverso y con una ciudadanía profundamente dividida.
La jornada transcurre con normalidad según reportes de los observadores electorales y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que esta vez buscó subsanar los problemas logísticos que afectaron la primera vuelta.
