Las personas que fuman tienen hasta cuatro veces más riesgo de desarrollar degeneración macular, una enfermedad ocular que afecta a cerca de ocho millones de personas en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta condición, que aparece principalmente en mayores de 50 años, provoca pérdida progresiva de la visión central y puede llevar a la ceguera irreversible.

El doctor Carlos Wong Morales, oftalmólogo especializado en retina y vítreo de la Clínica Especializada Wong Oftalmólogos, explicó que la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) destruye lentamente la visión central debido al deterioro de la mácula, el área encargada de la nitidez y el enfoque.

“La degeneración macular destruye lentamente la visión central y aguda como parte del proceso de envejecimiento. En consecuencia, la persona pierde la visión central de forma irreversible”, señaló Wong Morales.

Síntomas y factores de riesgo

En su etapa inicial, la enfermedad puede avanzar sin síntomas. Sin embargo, en fases avanzadas aparecen señales como:

  • Visión borrosa

  • Dificultad para leer o ver detalles

  • Distorsión de la visión

  • Manchas oscuras en el centro de la visión

Aunque no genera ceguera total porque se conserva la visión periférica, esta resulta insuficiente para actividades como leer, escribir o reconocer detalles finos.

Además de la edad, otros factores de riesgo incluyen:

  • Tabaquismo

  • Predisposición genética

  • Raza blanca

  • Ojos claros

  • Antecedentes familiares con degeneración macular

Tratamiento de la degeneración macular

Existen dos tipos de esta enfermedad:

  • DMAE seca (90% de los casos): Se trata con vitaminas y antioxidantes (fórmula AREDS 2) para reducir complicaciones y prevenir formas más graves.

  • DMAE húmeda (10% de los casos): Ocurre cuando hay sangrado ocular. El tratamiento es con inyecciones intraoculares, generalmente mensuales en las primeras fases. Actualmente, el fármaco Faricimab es el más efectivo porque acelera la recuperación y puede corregir parte de la fibrosis causada por el sangrado.

Wong Morales advirtió que las formas secas pueden convertirse en húmedas, por lo que es clave un seguimiento médico constante.

Prevención y detección temprana

El especialista recomienda que toda persona mayor de 55 años se realice un chequeo oftalmológico anual. Una detección temprana puede retrasar el avance de la enfermedad y evitar complicaciones graves.