En medio de una nueva crisis política, el Congreso de la República declaró la vacancia presidencial de Dina Boluarte y tomó juramento a José Enrique Jerí Oré como nuevo presidente del Perú, marcando el inicio de una etapa de transición en el país.

La medida fue aprobada tras un amplio debate en el Parlamento, que concluyó con la destitución de Boluarte por incapacidad moral permanente, luego de diversas controversias que habían debilitado su gestión. Con esta decisión, el entonces titular del Congreso, José Jerí, asumió la jefatura del Estado de acuerdo con la sucesión constitucional establecida en la Carta Magna.

Jerí, abogado y congresista del partido Somos Perú, juró al cargo en una ceremonia oficial realizada en el hemiciclo del Congreso, ante las principales autoridades políticas y medios de comunicación. En su discurso inaugural, destacó su compromiso con la estabilidad institucional, la lucha contra la inseguridad ciudadana y la recuperación económica del país.

El nuevo mandatario asume el poder en un contexto de tensión social y desconfianza ciudadana, con el reto de conducir al país hacia un proceso electoral ordenado y transparente. Diversos analistas coinciden en que su principal desafío será restaurar la gobernabilidad y tender puentes entre las fuerzas políticas enfrentadas.

Con la salida de Dina Boluarte, el Perú suma un nuevo cambio de mando en menos de una década, reflejando la persistente fragilidad de su sistema político. El gobierno de José Jerí se proyecta como una gestión de transición, enfocada en devolver la estabilidad y preparar el camino hacia nuevas elecciones generales en 2026.