AGENCIA PRESS NOTICIAS.- Perú vuelve a sacudirse por un nuevo remezón político. José Jerí pasó a la historia como el séptimo presidente consecutivo que no logra completar su mandato, en medio de una década marcada por vacancias, renuncias y crisis institucionales que han debilitado la estabilidad del país.
En los últimos diez años, el Perú ha tenido una rotación presidencial inédita en la región, con jefes de Estado que han salido del poder antes de tiempo por acusaciones de corrupción, enfrentamientos con el Congreso y estallidos sociales. El fenómeno ha convertido al país en uno de los sistemas políticos más inestables de América Latina.
De esta larga lista de mandatarios, solo uno logró culminar su periodo completo, mientras que el resto terminó fuera del cargo por vacancias, renuncias forzadas o destituciones. La caída de José Jerí vuelve a encender las alarmas sobre la gobernabilidad y la fragilidad de las instituciones peruanas.
Analistas advierten que esta seguidilla de presidentes que no concluyen su mandato profundiza la desconfianza ciudadana, frena inversiones y complica la ejecución de políticas públicas de largo plazo.
Con este nuevo episodio, el Perú confirma una tendencia preocupante: la presidencia se ha convertido en un cargo de alta rotación, donde terminar el periodo completo se ha vuelto la excepción y no la regla.
